martes, 15 de mayo de 2012

MIERCOLES. EL RAYO BLANCO NOS ENVUELVE. TENGAMOS MENTE DE CRISTAL!!




MENTE DE CRISTAL
     
Una "Mente de Cristal" es pura, sin mácula, no tiene juicios ni condenaciones, tampoco posee esquemas, carece de conceptos, puntos de vista y opiniones, no está condicionada, no es influenciable, sólo percibe la verdad de lo que son las cosas de acuerdo a su real naturaleza, sin la etiqueta que le puedan poner los sentidos o la misma mente. 
Es una mente con discernimiento, inteligente, creativa, intuitiva, despierta, alerta, que ha perdido la capacidad de reaccionar agresivamente ante el odio. 
Una Mente de Cristal tiene la capacidad de ver la impermanencia, insustancialidad e insatisfactoriedad de las cosas, y no se apega, no se deja engañar ni enganchar por ellas. 
Una mente así no tiene "yo personal" ni orgullo, no se posesiona de nada, no genera sufrimientos para nadie ni para sí. 
Es posible poseer una "Mente de Cristal", desintoxicando, desinfectando, descontaminando la mente. 
Todo Iluminado posee una "Mente de Cristal". La mayoría de nosotros, al nacer, tenemos una "Mente de Cristal", pero nos inculcan ideas sobre las cosas y conceptos, contaminándonos con grabaciones de enfermedades, prejuicios sociales y sexuales, temores religiosos; llenándonos de temores, odio, carencias, orgullo, mala voluntad, complejos; inculcándonos incapacidades al enseñarnos a decir "no puedo", "no soy capaz" y cantidad de cristalizaciones más. 
Es importante, cada cuanto tiempo, repasar qué es una "Mente de Cristal" y una "mente contaminada" para observar cuánto de contaminación tenemos y cuánto hemos cristalizado nuestra mente. 
El concepto de pecado es producto de una mente contaminada, una idea que el ser humano ha inventado y ha impuesto él mismo, para controlar y gobernar a su antojo a los demás seres humanos, atribuyéndole esto a la voluntad de Dios, a un libro sagrado o al decir de un maestro, afirmando que Dios, el libro sagrado o el maestro "dice que esto es pecado y esto otro no lo es". Lo que para una cultura, época, religión, país o sociedad es pecado, para otra no lo es.

Observar la contaminación
     
La negatividad invade de improviso, sin darnos cuenta, y envueltos por ella actuamos, dañándonos a nosotros y a los demás; esto nos produce angustia, lágrimas y tormentos. 
Esto sucede porque no nos observamos y actuamos inconcientemente. 
Aunque usemos los Rayos enseñados en la Metafísica, si no vamos a la raíz de nuestra inconciencia, cada vez que nos encontramos en una situación semejante volvemos a reaccionar negativamente, porque la causa está en la falta de "Vipássana" u Observación conciente. 
Si no hay Vipássana, no hay verdadera Transmutación.

Razones
     Cuando nos damos cuenta de lo malo en que andamos, vivimos y hacemos, ya no lo ejecutamos más. 
Así que la clave de un mundo de Buena Voluntad, Sabio, Amoroso, Hermoso, Saludable, Pacífico, Honesto, está en el cultivo de la "Meditación Vipássana". 
"No se puede dar un paso en el Auto-Conocimiento sin la Meditación".
     La MEDITACIÓN nos hace conocernos profundamente, saber el porqué de nuestros procesos mentales, nuestras emociones, nuestras reacciones, y esto nos trae por consecuencia el autocontrol y la maestría, que es el eslabón entre la inconciencia y la Conciencia, la ignorancia y la Sabiduría, las sombras y la Luz, el no ser y el Ser. Sólo "VIPÁSSANA" puede disolver nuestros sufrimientos, aclarar enigmas, resolver problemas. Si el sufrimiento es causado por la ignorancia, la Meditación nos despierta a la Conciencia y, por supuesto, a la Sabiduría, que es la única destructora del conflicto.

Presente y Presencia
    
"Vipássana" es un estado de Meditación de "Presencia" y de "Presente", donde estamos plenamente concientes de dónde estamos presentes. 
A veces estamos "presentes" en un lugar, una situación, y no en estado de presencia. 
Esto es que podemos estar presentes en la playa pero pensando en: "la casa", "quién vende los tomates más baratos", "tengo un examen mañana" o "¿qué le voy a decir al jefe para faltar al trabajo?". 
Esto quiere decir que tenemos el cuerpo allí y no estamos concientes de que estamos en lo que estamos. 
No se puede tener "Presencia" cuando no se está presente, y para estar "Presente", "se tiene que estar en lo que se está". 
Pero generalmente estamos en un lugar pensando en las acciones que vamos a hacer después o en las que hicimos en el pasado. 
Pocas veces hacemos Presencia total en lo que estamos. Vivimos en un estado de ausencia. 
Pocas veces, por no decir nunca, estamos en estado de "Presencia", porque estamos ausentes y afirmamos: "Yo ya me leí todos los libros del Maestro y me sé todo", pero esa Enseñanza no la tenemos "Presente" de forma vivencial.
     En la verdadera MEDITACIÓN es imprescindible estar "Presente" donde estamos, con toda la plenitud de nuestra conciencia, alertas, dándonos cuenta a cabalidad, con los sentidos totalmente receptivos, sin distraernos, en estado de observación profunda, escuchando a plenitud, sintiendo lo que haya que sentir, respirando y percibiendo la respiración; esto puede suceder en cualquier momento del día, en la situación que sea, como en la oficina, al contemplar un rayo de sol por la ventana, al ver una casa en un pueblo, al entrar en un templo; sentir el silencio o el ruido, el aroma del lugar, los tonos de los colores con la incidencia de la luz.
     Uno puede tomar un texto de estudios espirituales e ir de palabra en palabra compenetrándose con lo que ellas dicen y significan, entendiendo profundamente lo que transmiten, deteniéndose en el contenido interno de algunos elementos que sean claves para su comprensión. 
Una lectura así, puede resultar una MEDITACIÓN que nos sorprende inesperadamente, sin darnos cuenta. Pero esta magia no existe o se desbarata cuando estamos leyendo y alguien interrumpe para preguntar algo, se siente un ruido repentino o estamos pensando en lo que vamos hacer al dejar de leer. Si cuando leemos, leemos; cuando vemos, vemos; cuando observamos, observamos a plenitud, si hacer más nada, verdaderamente, sin ponernos a hacer otra cosa, ya esto es estar en MEDITACIÓN.

Del Libro VIPASSANA NOBLE CAMINO DEL DHARMA (pág. 12-17) - Autor: Rubén Cedeño - Edición Conjunta: EDITORIAL MANIFESTACIÓN & EDITORIAL SEÑORA PORTEÑA
      

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